Paisaje cultural y natural

Paisaje

EL PAISAJE ES INTERPRETADO, HABITADO Y PERCIBIDO (DE MANERA PERSONAL DETERMINADA REALIDAD).

Según el geógrafo Joan Nogué se puede entender el paisaje desde una variedad de tipologías, entrando en una discusión que no concluiría fácilmente, principalmente debido a que el paisaje es interiorizado dependiendo de quién lo observe. Es por esto que surgen distintas acepciones sobre el concepto, en donde el paisaje es entendido como: invisible, intangible y efímero, así como también en su defecto, se entiende la visibilidad, tangibilidad y lo perdurable.

Los inicios del término se remontan a escritos de geógrafos o historiadores de finales del XIX, quienes interpretan la interrelación entre el medio natural y el ser humano.

El Paisaje Cultural es la ilustran la evolución de la sociedad humana y sus asentamientos a lo largo del tiempo, condicionados por las limitaciones y/o oportunidades físicas que presenta su entorno natural y por las sucesivas fuerzas socioculturales, económicas y ambientales, tanto externas como internas.

Carl Sauer, en su artículo Morfología del paisaje, define el «paisaje cultural es creado por un grupo cultural a partir de un paisaje natural. La cultura es el agente, la naturaleza el medio y el paisaje el resultado» (2006:21)[1].

El concepto de paisaje cultural es reconocido como subcategoría del patrimonio, en 1992 por el Comité de Patrimonio Mundial y Natural, que adopta las revisiones de los criterios culturales de la Guía Operativa para la Implementación de la Convención del Patrimonio Mundial[2]. Definiéndola como: la coexistencia entre el ser humano, como individuo y colectivo, con la naturaleza», que recoge valores culturales. Sin embargo, este concepto viene de un aporte de la geografía humana.

[1] Sauer, Carl. La Morfología del Paisaje. Revista latinoamericana POLIS. Edición impresa. 2006.

El Paisaje Natural es una superficie resultado de los procesos físico-químico, donde las relaciones del ser humano son armoniosas y sagradas con el entorno. En estos espacios se encuentran recursos naturales renovables y no renovables, que son libres, privados, colectivos y comunes, empleados para generar productos y servicios para satisfacer las distintas demandas para el bienestar del ser humano. 

Los bosques tropicales, las zonas elevadas en las montañas, los polos, algunas zonas en la costa, y ciertos espacios desérticos pueden ser considerados como paisajes naturales porque comparten elementos en común que suman a su naturalidad y a la escasa intervención humana dado que se encuentran normalmente en lugares de difícil acceso, o donde la vida humana sería inviable por las condiciones extremas del clima, y entonces son muchas las desventajas de instalarse en los mismos.

Factores culturales y humanos que sucedieron en el sector y condujeron a una nueva lectura del lugar. 

 

Fenómenos naturales y humanos

Ecosistemas urbanos

Áreas que permiten el desarrollo de especies flora y flora. Mismas que  tuvieron que aprender a cohabitar con la presencia y acciones  del ser humano.